Hitler Experiencia de vida en la tierra (7/24)

 

Encontrando la razón para la existencia de las criaturas que encontré

¿Dónde ah estado esta cosa, esta criatura, esta bestia escondiéndose? ¿Por qué no la vi antes, fue acaso mi culpa que esta cosa, esta criatura, esta bestia, esta malvada cosa entrara en ella? ¿De dónde vino y por qué estaba aquí? ¿Por qué esto es permitido, donde está el dios que tanto le ah rezado mi madre y por que reza? No tiene sentido.

Esto no me asusto, este evento, esta bestia dentro de mi madre. Permanecí extremadamente calmado y presente durante todo el evento, sin embargo  la bestia que estaba dentro, era consciente de que podía verla. Se reía a su propio goce, abrupto goce del consumo de emociones para ella en una bandeja de plata.

Me di cuenta en ese momento, que lo que observaba a través de los ojos de las personas, no era la esencia de vida que ellos son en realidad, sino las bestias, los monstruos, las criaturas  que moraban o existían en la esencia de vida de los seres, permaneciendo impávidos dentro de sus huéspedes, esperando por su oportunidad para alimentarse, nutrirse, comer, para abalanzarse de la misma forma que lo haría un animal. A través de asesinar a su presa lenta y dolorosamente. Mientras se alimentaban del enojo, este crecía y ellos crecían más fuertes y poderosos, mientras ellos crecían, el cuerpo físico de los seres se deterioraba mientras su esencia de vida ve volvía más y más deteriorada y disminuida. Disminuida hasta el punto donde se moría.

Ningún ser en la existencia muere de causas naturales de edad, la muerte y la edad son causadas por las bestias que drenaban la esencia de vida como sanguijuelas  chupando la sangre, vampiros succionando la sangre de su presa  hasta la muerte, estos eran los métodos de estas bestias. Los drenaron hasta dejarlos como uvas pasas, sin jugo, sin vida y muertos como zombis.

Esto es en lo que la gente se ah convertido, muertos, ellos ya están muertos en este mundo. Ellos no están muertos por que este mundo ya está muerto.
Este mundo se convirtió en una pesadilla de la que no me podía despertar;  se convirtió de un sueño fantasioso a una pesadilla viviente, todo cambio en un momento. Todo lo que era de una pura e inocente esencia de vida éramos yo y la naturaleza. La naturaleza y las plantas se convirtieron en mis compañeros mientras trataba de encontrar una respuesta a lo que había observado a mí alrededor. Corrí de la bestia, el monstruo, la criatura, el demonio. Corrí a las calles, a la gente. Estaba determinado a ver y confirmar por mi mismo lo que había observado en los ojos de la gente: que eran no más que bestias, los ojo­s de las bestias. Y así fue. A donde quiera que mirara, las bestias, criaturas dentro de la gente se viraban y me miraban. Todos eran lo mismo, dentro de la gente, y la verdadera esencia de vida de la gente llevada un lugar lejos, muy lejos de sus cuerpos. Estancado, atorado, prisionero. Solo una parte de ellos existiendo aquí, ­solo esa parte de su fuerza de vida que era requerida por los monstruos, las criaturas, los demonios para poder existir aquí, esa parte de la esencia de vida que los asistía para plantarse a sí mismos dentro del cuerpo y usarlo para crear comida. Su comida siendo aquello que veía  en los ojos de las personas: la preocupación, miedo, enojo, resentimiento, tristeza era de  lo que estas criaturas estaban hechas y usaban la fuera de vida de las personas para respirar dentro de tales expresiones. Para la edad de ocho años, cambie de ser un niño a ser un hombre adulto.

Me gire hacia dios, las palabras de dios, la biblia, diferentes tipos de biblias, de libros donde las palabras de dios eran desarrolladas en historias. Giré hacia las palabras de dios por alguna sabiduría e introspección de lo que estaba sucediendo a mí alrededor. Hago referencia a ello como las palabras de dios, ya que había leído diferentes tipos de textos religiosos, diferentes retratos de dios. Todo lo que había encontrado, exactamente lo mismo, hablando y mencionando  alguna persona elevada o poder superior arriba observándonos sentado con sus ángeles, esperándonos para llegar a él a través de vivir del modo que él describía: no pecar, ir a iglesias, rezar, leer sus palabras escritas a través de otros  que enviaban un mensaje de el regresando de nuevo y que todos deberían estar preparados.

Esta fue la idea general que concebí de leer sus múltiples y diferentes interpretaciones religiosas de dios, allá arriba, en alguna parte. Suena un poco sínico pero es así como experimente lo que había leído. Había estado haciendo preguntas por algún tiempo. ¿Qué parte dentro de mi madre, desde que fui tan súbitamente presentado a la bestia, la cosa, la criatura, rezando.  ¿Era esa la cosa dentro de ella? ¿Era eso, aquella cosa dentro de ella? Yo era curioso así es que tenía que investigar.

Una tarde mientras mi madre estaba rezando, la observaba por la pequeña abertura de su puerta no completamente cerrada. Ella estaba sobre sus rodillas, a un lado de la cama, con una vela encendida al lado de ella en el suelo. Sus manos en posición de rezo, un pequeño murmullo salía de su boca y yo solo era capaz de ves el ligero movimiento de su boca mientras rezaba tan fervientemente. Su cuerpo entero ocultándose debido a la intensidad del rezo, toque mi cabeza de lado al lado preguntándome si la intensidad del rezo haría alguna diferencia,  alguna diferencia.

Nada profundo ah cambiado en nuestro mundo desde que puedo recordar, como eh dicho, todo solo empeoraba, a veces tan mal que tenía que ir a buscar algo para comer en los basureros del pueblo donde los más saludables hombres y mujeres prosperaban en riqueza.

Rezar se volvió algo sin importancia para mí ya que tenía a mi madre como ejemplo de que el rezo no tenía un efecto inmediato. Era capaz de ver al demonio ahí, dentro de ella, aún creciendo, como si las palabras de mi madre fueran el agua por las cuales el monstruo bebía. Aún cuando la criatura estaba en un estado de trance a través de las palabras  en forma de rezo y con las palabras siendo habladas con más vigor y diligencia, la criatura estaba en absoluto deleite,  aún cuando bebía de las palabras. Embriagándose de las específicamente dirigidas hacia su creencia en dios, sus palabras dirigidas a dios.

Se volvió obvio para mí que la criatura tomaría cualquiera y cada oportunidad para drenar la fuerza de vida fuera de la existencia de  mi madre aquí en este mundo. Yo quería saber más acerca de estas criaturas, como existían, por qué existían y cómo era posible que pudieran alimentarse de la esencia de vida de mi madre a través del intenso rezo a dios quien tiene tantos creyentes y seguidores en tantos diferentes movimientos religiosos. Todas las personas en este planeta tierra probablemente siguen  y valoran en uno u otro modo y se esto porque no hay una sola persona en mi mundo a la edad de ocho años que no hubiese estado en algún movimiento religioso o creencia. Todos rezaban, valoraban y seguían alguna forma de la existencia como dios.

Yo no lo hacía, no podía. Interesante, no porque no lo hubiera escogido, ni siquiera el encuentro con la criatura,  el monstruo dentro de mi madre me guio a tomar tal decisión. En realidad solo no podía llevarme a mí mismo  a vivir un modo de vida como el de mi madre. Lo veo ahora – la razón porque no podía permitirme a mí mismo seguir tal modo de vida religioso basando mi vida en las palabras de dios. La razón siendo el simple ejemplo de las preocupaciones, depresiones, la lástima, tristezas y enojos de mi madre, día tras día la misma expresión como aquellos que habitan los caminos de mi mundo. Todos rezando a dios, sin embargo sus circunstancias y conflicto interno estaban creciendo y creciendo, formando tormentosas nubes a través del tiempo y finalmente dirigiéndolos a una imperdonable tormenta y ellos atrapados en medio de esta sin ningún lugar a donde ir si no debiendo esperar hasta que pasara.

Lo cual nunca ah pasado. No desde que puedo recordar, la tormenta se volvió ellos, el torbellino de la confusión e inseguridad envolviéndolos al punto donde nada era visible más allá de la distancia de colocar un pie frente al otro. Cegados  por la llovizna semejando lágrimas que son lloradas a causa del interminable desastre de sus propias existencias y sus vidas siendo alejadas pieza por pieza, hasta que un día sus vidas eran arrancadas y destrozadas  en pequeñas tiras y piezas. Como vidrio siendo destrozado en el suelo en cientos de pequeños pedazos, no siendo capaces de colocarse de nuevo juntos:

A tal punto las criaturas en algunas de las vidas de las personas a mi alrededor,  llevando a las personas sobre sus rodillas en dolor y sufrimiento donde todo está perdido  y no queda nada más sino su propia obscuridad que existía dentro de ellos debido a las criaturas despiadadas  e imperdonables influencias. Hacia donde ellos llevan a su huésped a sentarse en una montaña de basura, muriéndose de hambre sin ningún lugar al que voltear, confundidos, como perdidos, solos, cuando otros les han dado la espalda a través de un actuar mal dirigido de una naturaleza engañosa. Donde solo la todavía desconocida creatura para ellos, dirigiéndolos, apoderándose de la mente de las personas, pensamientos, emociones y sentimientos, percepciones, vestimentas, comportamientos, palabras, sonidos y la creatura como su única compañía.

Observe la creatura creando oportunidades para su huésped, para que beba con encanto de las penas y las heridas de aquellos a los que posee. La gente, la fuerza de vida de la que no están conscientes, el abuso de quiénes son y las creaturas que no se irán hasta que hayan tomado hasta el último sorbo de vida, hasta la última gota.

Primero, el festín empieza donde el monstro preparara su mundo con interminables oportunidades de crear miedo o algún tipo de dolor o pena y enojo. Al punto que a sus huéspedes no les quedara nada, donde es solo la bestia la que se ha convertido en dios en su mundo y no el dios al que aparentemente le rezan, aparentemente  arriba en el cielo en alguna parte. Donde ellos corren como ratoncitos asustados tratando de dispersarse, romperse en piezas de su alguna vez mundo perfecto, tratando de remendarlo y permanecer juntos. En esta búsqueda sin fin, esta fútil búsqueda, encontrando y enmendando de su alguna vez perfecta vida, su mundo y ellos mismos: Este es el tiempo después de la preparación del festín, aquí es cuando toman; se beben ellos mismos en el olvido del éxtasis de su fuerza de vida que he visto a través de los ojos de las personas que existe. En el más profundo y oscuro pozo que pueda existir, no tenía luz, donde eso existía pero no dentro de mí. Aquello que es tristeza, desdén, enojo y desesperanza, donde la fuerza de vida de quienes son, aquellos a los que la bestia ha tomado cautivos, aprisionándolos, escondiéndolos – esto es la muerte.

La gente que camina a mi alrededor está muerta, toda muerta. La muerte no existe. La muerte es cuando la fuerza de vida de quién soy y que veo, en las plantas y en los arboles, esta opacada por la fuerza de vida de creaturas, de monstruos, de demonios…de cosas. Tú lo ves en los ojos de otros, no hay nadie ahí, no veo a nadie ahí, nunca lo he hecho. Vacio, sin vida, caparazones – no hay nadie en casa.

Hogar soy yo, me he soltado. No el hogar en el que vivía en esta imagen de mundo. No la imagen viviente de la casa en la que me quede. Solo me tengo a mí. Ni siquiera la casa en la que viví o me quede me dio confort, un sentimiento de seguridad y protección. La calma y paz que sostuve con cariño, cuando me posicionaba en frente de la chimenea, con el fuego quemando en colores diferentes y movimientos que consumían la madera y los carbones que ya habían desaparecido. Todo lo que había aprendido que era verdad en mi mundo, estaba equivocado, era una mentira, una pesadilla, no quería saber nada de mi mundo y problemática existencia. Mi inocencia distorsionada, se fue, se disipo como la madera que se convirtió en cenizas. Así que el mundo alrededor de mi, se convirtió en cenizas a través de la consumación de la creatura como el fuego que sin descanso quema mi mundo hasta las cenizas, el monstruo que lo ha tomado, como el fuego, en eso se ha convertido la creatura. Esto se ha convertido en su mundo – yo siendo el raro, la oveja negra de la familia de marionetas esclavas y la creatura manipulando las cuerdas que son las que conectan a las personas a su existencia. Las cuerdas, siendo los pensamientos de las personas, los sentimientos, emociones, palabras, sonidos, ojos, comportamiento, comida, dinero, trabajo hogares, esposas, amantes, amigos, esposos, niños, tragos, ropa, agua, sexo, estatus, sangre, venas, órganos , músculos, estructuras, esqueletos, animales, su existencia y mundo enteros, justo aquí en frente de mi, siendo guiado a través de las manos del titiritero: la creatura dentro.

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6 pensamientos en “Hitler Experiencia de vida en la tierra (7/24)

  1. A Caray ! esto si que es una bomba, pero una bomba para despertar de este sueno interminable en el que vivimos por estar creyendo todo lo que dicen otros, que tambien hacen lo mismo, por lo pronto me tomo muy en serio la experiencia de este ser, que todavia sigue siendo un enigma para mi pero hace muchos anos, cuando yo sentia rabia, o tristeza sobre todo, sentia que estaba alimentando a un demonio y esto me hacia calmarme de inmediato, y asi decia a mis hijos que hacian lo mismo que yo, y todavia lo hacen; fue cuando descubri que esas manifestaciones de ira, era lo que me producian dolores en mi cuerpo.

  2. Y pensar que comence a descubrir esto de mis creaciones que me limitaban, cuando sentia que cada vez , que me dejaba llevar por un sentimiento de enojo, o tristeza, creaba en mi un dolor diferente en mi cuerpo, y entonces, me propuse una meta, cada vez que alguien me hacia rabiar respiraba diez minutos se me fue volviendo costumbre, y asi ensene a mis hijos , y ahora descubro con esta informacion que es el respiro tan importante. antes no sabia lo del perdon a uno mismo, pero me valio mucho el respirar que a mi vez ensene a mis hijos. Gracias Grupo-desteni.

  3. Gracias Gabriel ! cada vez que leo estas experiencias de hitler, encuentro algo para aplicar en mi proceso, todo lo que este ser dice, es cierto al pie de la letra porque lo estamos experimentando aqui en nuestro propio cuerpo; lo unico que lamento es no haberlo sabido antes por estar sentada en” mi tracero” como dice Bernard, y consumiendonos como las uvas pasas. Cuando tengas un tiempito por favor traduces mas , me interesa mucho seguir esta lectura porque me asiste mucho.

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